Pablo Lobos habló de cómo el CEIM capacita a trabajadores para integrar la minería del futuro

El Centro de Entrenamiento Industrial y Minero (CEIM), que lleva 25 años de existencia, es líder en la formación y capacitación de capital humano para la industria, en especial para la minería. En este cuarto de siglo, el ente ha preparado a más de 385 mil personas en sus sedes de Antofagasta, Iquique, La Serena y Santiago. Pablo Lobos, gerente de desarrollo del organismo, comentó cómo alistan a los “mineros del futuro”.

Nacidos bajo el alero de BHP (Escondida), el CEIM se especializa en la formación técnica, con competencias específicas para la industria. “Nuestras líneas de acción se basan en capacitación, y formación para empresas y personas naturales. Estos cursos están altamente validados por la minería, y también en lo referente a acreditación y certificación de competencias laborales”, indicó el personero a Café Plus.

Una de las características principales que tiene la industria minera, a nivel global, es estar siempre a la vanguardia, ya que, debido a que sus procesos son de largo plazo, debe ir adelantándose a los acontecimientos (tecnológicos). “La minería fue una de las primeras industrias que formó un Consejo de Competencia (skill council), para estimar las necesidades de capital humano y las competencias requeridas”, añadió Lobos.

Por ejemplo, desde el año 2014, a través de la alianza CCM-Eleva, se emite un estudio de fuerza laboral, que dura aproximadamente 10 años. Y dentro de algunos de esos requerimientos, se estima que para el año 2034, la industria necesitará cerca de 37 mil nuevos trabajadores, en términos de recambio de funcionarios como de nuevos perfiles técnicos. La automatización y las brechas digitales son las temáticas para trabajar.

Minero del mañana

Tanto el trabajo del CEIM como del CCM-Eleva, permiten a los trabajadores integrarse de manera sistémica a las industrias. En sus capacitaciones, los instruyen a entender de mejor forma estos cambios tecnológicos y la evolución constante de cada ecosistema. “Por ejemplo, hay ítems que van desde el razonamiento lógico-matemático, la creatividad, la innovación, el pensamiento crítico y el análisis de datos”, detalló Pablo Lobos.

Por otra parte, el personero sostuvo que hoy la tecnología se inserta rápidamente en los procesos mineros, desde la automatización, la sensorización y la conectividad. “Estas competencias son las más apetecidas por los programas de formación y capacitación, principalmente en actualización de upskilling (perfeccionamiento profesional) y reskilling (nuevas habilidades)”, añadió.

Finalmente, Pablo Lobos señaló que el CEIM ha logrado generar una articulación entre la industria, los centros de formación (técnico y profesional) y el sector público. “Un elemento diferenciador, que es bastante valorado, tiene que ver con la flexibilidad y la capacidad de adaptación. Hoy, nuestro principal desafío es poder anticiparnos, e incluso, estar delante de la industria minera, para conectarnos con sus necesidades reales y su entorno productivo”, sentenció.