Paulina Azúa, de SmartJob: “El pecado capital es anticiparse y tomar decisiones apresuradas”

Si bien en Chile, 9 de cada 10 empresas ya usan inteligencia artificial, muy pocas pueden demostrar, con números o resultados, que gracias a ellas son más productivas. Según datos de McKinsey, el 88% de las organizaciones utilizó IA regularmente (2025), pero solo el 37% declaró algún impacto positivo en su operación. Paulina Azúa, gerenta comercial de SmartJob, explicó esta disparidad.

SmartJob es una consultora de desarrollo de softwares de tecnología. Cuenta con 11 años en el mercado y tienen operaciones en Chile, Estados Unidos, México, Colombia y Perú. Sus áreas de trabajo son el mundo cloud y los servicios de staffing.

Paulina Azúa señaló que la IA ha pegado muy fuerte en la multiindustria, y no solamente en el mundo de la tecnología, sino que también en la propia área de negocios. “Hoy, la IA acerca mucho más a las personas a hacer alguna eficiencia de proceso. Pero su gobernanza se ha ido diluyendo. Muchas empresas han piloteado y realizado muchas pruebas de concepto, pero, al escalarlo, no ven beneficios ni retorno de la inversión”, explicó a La Nueva Industria.

Para la experta, muchas veces, se automatizan tareas repetitivas sencillas, pero cuando se suman mayores complejidades y los resultados no están impactando en el negocio, vienen las dudas. “La IA tiene que adoptarse en conjunto con el negocio. Antes, la tecnología estaba manejada por el área de tecnología, pero hoy es un habilitador de eficiencia, que debe tener una retribución”, añadió.

Para escalar la inserción del uso de IA en la empresa, se deben revisar ciertos puntos, por ejemplo, cómo se está trabajando, qué cambios hay que hacer en el proceso, cómo se va a abordar la gestión del cambio, etc. “Tampoco es tan rápido ni tan sencillo, dependerá de la magnitud de la empresa, qué tantos sistemas tengan, su conexión o quién está gobernando todas las iniciativas de IA”, detalló Azúa.

Desarrollo de softwares

Paulina Azúa señaló que, primero, es un error de las empresas no subirse al carro de las tecnologías vinculadas a la inteligencia artificial; pero también es negativo implementarlas sin una estrategia clara. “Yo creo que el pecado capital está más en anticiparse y en tomar decisiones apresuradas. Si bien, hoy, la IA es el boom, no aplica para cualquier cosa ni para cualquier empresa”, afirmó.

Para la experta, por ejemplo, hay que identificar bien cuál es ese KPI de negocio, ver bien dónde está el problema y luego elegir la tecnología a ocupar. “No sé si lo llamaría un error, pero usar IA, por necesidad o curiosidad, no necesariamente es la solución al problema. Entonces, lo importante es poder identificar dónde está ese driver que yo quiero solucionar”, explicó.

Por último, Paulina Azúa indicó que en SmartJob cuentan con una estadística, un porcentaje de tiempos, para poder señalar un uso adecuado de la IA. “Esto lo llevamos a un framework, que es una metodología de desarrollo de software, automatizada con distintos agentes, y que se revisa en cuatro etapas: durante la idea, la arquitectura de software y de seguridad cloud, la codificación y las pruebas”, señaló.