EMILIA: La solución con IA que mejora la gestión sanitaria y el cuidado de los pacientes
Día a día, los establecimientos de salud en Chile enfrentan problemas como las listas de espera, las inasistencias a controles, la dificultad para analizar grandes volúmenes de información y el tiempo destinado a revisar antecedentes clínicos. Para abordar estas y otras necesidades, Rayen Salud desarrolló EMILIA, una solución de inteligencia artificial aplicada a la gestión sanitaria.
La tecnología conecta información clínica y operativa, utiliza analítica avanzada y automatiza procesos para apoyar el trabajo de profesionales, directivos y equipos de gestión. EMILIA funciona como una capa de IA y analítica que conecta información, contacto y gestión clínica en un solo flujo de trabajo.
El sistema opera en cuatro etapas: primero, identifica, mediante la plataforma ANIS, brechas, riesgos y cohortes prioritarias a partir del análisis de datos clínicos. Luego, contacta a cada persona en el momento oportuno a través de canales inteligentes. Después, apoya a los equipos de salud en la gestión de casos y programas con mayor contexto y foco; y, finalmente, mide, devolviendo indicadores y resultados a ANIS, para que el sistema siga aprendiendo y ajustándose.
Además, EMILIA apoya a los profesionales en el momento de la atención entregando resúmenes de historial o generando propuestas de documentos, como epicrisis, que toman horas de trabajo de recopilación y revisión.
De esta forma, la suite se consolida como un sistema de gestión apoyado por analítica e inteligencia artificial, que va más allá de la contactabilidad, ya que integra seguimiento clínico y aprendizaje continuo.
Seguimiento de casos y programas de salud
Un ejemplo de EMILIA es el enfoque en pacientes que necesitan controles permanentes, seguimiento preventivo o apoyo para mantener sus tratamientos. Por ejemplo, a través de canales como voz, WhatsApp y mensajería automatizada, la tecnología permite contactar a personas que dejaron de asistir, presentan riesgo de inasistencia o llevan varios meses sin controles.
Esto facilita el rescate de pacientes y ayuda a los equipos a actuar antes de que se interrumpa el tratamiento o se produzca una descompensación.
La solución también incorpora modelos predictivos que identifican patrones territoriales y estacionales asociados a las inasistencias. Con esa información, los establecimientos pueden reforzar recordatorios, confirmar citas o reasignar oportunamente una hora que no será utilizada.
Por ejemplo, en el CESFAM de San Vicente de Tagua Tagua, la implementación contribuyó a reducir las inasistencias desde un 19%, a menos de un 9%. Dentro de este ámbito se incluye el Perfilamiento Biométrico de Voz, tecnología que analiza aspectos como el tono, el ritmo y las pausas para identificar indicios que requieran evaluación, especialmente en salud mental. Esta herramienta funciona como apoyo y alerta, sin reemplazar el diagnóstico ni la decisión del profesional.
Mejora las decisiones sanitarias
EMILIA también integra ANIS, una capacidad de inteligencia sanitaria que permite consultar información clínica y de gestión utilizando lenguaje natural. Así. un directivo puede formular preguntas sobre coberturas, inasistencias, productividad, gasto sanitario o grupos que requieren seguimiento, sin depender de la elaboración de reportes manuales que pueden tardar varios días.
La analítica poblacional y predictiva permite reconocer tendencias, identificar brechas y anticipar necesidades en determinados territorios. Esta información puede utilizarse para evaluar programas, planificar campañas preventivas, orientar recursos y facilitar procesos de auditoría. El objetivo es convertir grandes volúmenes de datos en información actualizada y trazable para la toma de decisiones.
Por ejemplo, detectar una disminución en los controles de pacientes crónicos, una baja cobertura de exámenes preventivos o un aumento del riesgo de inasistencia en una zona determinada.
IA integrada a la historia clínica
En tanto, la cuarta arista de la solución incorpora agentes de inteligencia artificial a la historia clínica electrónica para apoyar tareas que demandan una parte importante del tiempo de los profesionales. Estas herramientas pueden resumir en segundos diagnósticos, la evolución, tratamientos y alertas contenidas en años de registros.
También apoyan la elaboración de documentos clínicos, como la epicrisis, y revisan antecedentes para advertir inconsistencias o información que requiere atención. La inteligencia artificial no entrega diagnósticos de manera autónoma ni sustituye el criterio clínico, su función es organizar la información, reducir tareas repetitivas y facilitar una revisión más eficiente de los antecedentes, manteniendo siempre la validación y las decisiones en manos del equipo de salud.
Para Rayen Salud, el desarrollo de EMILIA representa un gran avance desde el registro digital de la información hacia un modelo que permite conectarla, analizarla y transformarla en acciones concretas.
Todas sus capacidades apuntan a un mismo resultado: mejorar la priorización de las atenciones, recuperar horas que antes se perdían, dar continuidad al seguimiento de los pacientes y entregar a profesionales y autoridades mejores herramientas para decidir.
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