Lindenbaum analiza la salud mental de las personas dada la hiper conectividad tecnológica
Hace algunos años, en la localidad de Amaicha del Valle (Tucumán, Argentina), se produjeron situaciones de suicidio en algunos adolescentes. Cambios sociales, adicciones y “juegos” de internet, habrían provocado tales episodios. Mirta Lindenbaum de Pipkin, psicoanalista, quien participó de las investigaciones de algunos casos, abordó la salud mental de los individuos dada la hiper conectividad digital.
“Mientras más conexión tenemos con la tecnología, más frustración sentimos”, sostuvo la especialista a Mundo Cuántico, quien también analizó el cruce de conceptos entre IA y salud mental. “La salud mental es un concepto, polémico, que se confunde con normalidad. Es la capacidad que tiene (un individuo) para asumir responsabilidad por sus actos. Y ahí pesamos: cómo se ve afectada la salud mental cuando un sujeto no puede hacerse responsable de eso”, añadió.
Por lo mismo, sobre la tendencia de suicidios, principalmente en adolescentes, justamente -relató Lindenbaum- supone un acto donde no hubo un proceso de pensamiento. “El suicidio es algo que viene con el ser humano, es una posibilidad. Que a lo largo de las épocas ha sido sancionado, prohibido y hasta considerado un acto de valentía. Pero lo de Amaicha del Valle tiene que ver con la virtualidad”, señaló.
A Mirta Lindenbaum de Pipkin la llamaron para hacer una investigación del ámbito educativo de la localidad tucumana. “Amaicha del Valle es patrimonio de la humanidad y ahí interviene UNICEF. Cuando me invitan como consultora, me encuentro que hay una epidemia de suicidios, es decir, repitencias, como una situación generalizada entre jóvenes de la misma edad. “Los ‘chicos’ hacían juegos, a través de internet, donde, como una ruleta rusa, les “tocaba” suicidarse”, contó.
Por ejemplo, comentó la psicoanalista, en Estados Unidos, cuando suceden estos episodios, recién toman conciencia de la salud mental de los individuos. “Hoy (estos temas) no deben ser silenciados, deben hablarse para ser evitados”, agregó.
Finalmente, Mirta Lindenbaum de Pipkin señaló que los padres deben estar alertas a las adicciones tecnológicas de sus hijos. El consumismo -relató- genera compulsiones, como el juego o las drogas. “Pero, también, es responsabilidad de los padres preocuparse de la cantidad de horas que los jóvenes están en los aparatos, ya que son candidatos seguros a una patología. Hay que promover lo presencial”, destacó.

