Cáncer de mama: Chile cuenta con más de 5.500 nuevos diagnósticos y 2.000 muertes por año

A nivel global, cada 60 segundos, se diagnostican cuatro mujeres con cáncer de mama. Así de fuerte, cruel e impactante es la cifra. En Chile, una de cada ocho personas tiene esta enfermedad. Javier Villalón, cirujano reconstructivo de la Clínica Maat, comentó estos datos, pero destacó la detección precoz, los mecanismos de financiamiento y los óptimos tratamientos gracias a la tecnología.

Por lo mismo, este mal sigue siendo uno de los grandes desafíos de la medicina moderna. Según datos de organismos internacionales, alrededor de 2,3 millones de mujeres fueron diagnosticadas con cáncer de mama en el año 2022 y cerca de 670.000 lamentablemente fallecieron. Con las tendencias actuales, los nuevos casos podrían aumentar cerca de un 38% hacia el año 2050. En nuestro país, hay más de 5.500 nuevos diagnósticos y cerca de 2.000 fallecimientos por año.

Javier Villalón comentó que esta enfermedad es extremadamente frecuente y está presente en casi todas las familias. “De hecho, es raro que no exista algún caso de cáncer de mama dentro de una familia chilena. Pero el crecimiento de cánceres depende de varios factores, entre ellos, el envejecimiento de la población”, señaló el cirujano a TXS Health.

La mayoría de los diagnósticos se producen en mujeres sobre los 40 años, siendo el promedio, en general, en los 55 años. “Ahora, debido a la mejoría en las técnicas de detección y en la mayor cobertura, estamos viendo muchos más cánceres. El 10% tiene una causa genética y más o menos un 20% es por antecedentes familiares. Ahora, también hay factores de vida, llamados epigenéticos”, comentó el especialista.

Mayor tecnología

Los factores epigenéticos son modificaciones químicas -que regulan la expresión génica- sin alterar la secuencia del ADN. Y están, principalmente, influenciados por el entorno, es decir, dieta, estrés, ejercicio y contaminantes. “Por ejemplo, la obesidad y el estrés crónico son, claramente, un factor de riesgo de cáncer de mama. Por su parte, el ejercicio físico también parece ser un factor protector”, indicó Juan Villalón.

El cirujano reconstructivo de la Clínica Maat afirmó que la tecnología ha ayudado a mejorar la calidad y la interpretación de las imágenes, por ejemplo, en la mamografía digital. Pero, además, está la tomosíntesis mamaria, que es una mamografía en 3D. “También, los radiólogos se han vuelto especialistas en mamografías. Y, por último, existe la resonancia magnética para detectar lesiones precoces o hacer un diagnóstico más preciso del cáncer”, ejemplificó.

Villalón destacó que la detección precoz es fundamental, desde el punto de vista del pronóstico y de la cirugía que eventualmente se hará. “Eso puede marcar la diferencia entre hacer una mastectomía parcial o no. Pero también, determinar los tipos de terapias y, eventualmente, saber si necesitará quimioterapia o radioterapia. Todos esos elementos van a empeorar en la medida que el diagnóstico sea tardío”, explicó.

Finalmente, Javier Villalón indicó que también ha habido un salto -tecnológicamente- muy importante en la etapa de reconstrucción de tejidos. “Ya no deberíamos tener más pacientes mutiladas. O sea, antes, el cáncer de mama antes era sinónimo de una paciente sin un pecho. Pero, afortunadamente, se han desarrollado múltiples técnicas, sobre todo en la parte abdominal, debajo del ombligo, con cirugías oncoplásticas. Es una repercusión en la calidad de vida de las pacientes”, enfatizó.