Boris Bustos: “La IA es un activo de transformación del modelo operativo de mi organización”

La adopción rápida, y poco estratégica, de inteligencia artificial puede llevar, en algunos casos, a caer en el “Shadow AI”, que es el uso de herramientas, modelos y funciones integradas, que no están autorizadas -o supervisadas- por los altos mandos de las organizaciones. Por ello, Boris Bustos, senior manager de Data & IA de Practia (regional), entregó recomendaciones para su implementación.

La IA ‘bajo la sombra’ puede llevar a riesgos como la filtración de datos confidenciales, la pérdida de propiedad intelectual y el incumplimiento de ciertas normativas. “Antes, se hablaba de ‘Shadow TI’, pero hoy se comenzaron a usar herramientas de IA como Chat GPT, Gemini, Claude, Grok, etc., que no están normadas ni tampoco están autorizadas, incluso a nivel de contenido”, explicó el experto a Café Plus.

Por ejemplo, señaló Boris Bustos, informes estratégicos o comerciales, que son contenidos altamente sensibles y de valor para cada empresa, no pueden realizarse sin antes pasar por el visto bueno de las áreas de gobierno de las compañías. “Ahí, el uso de herramientas tecnológicas, por un lado, y de IA recientemente, actúan como ‘navaja suiza’, sobre lo qué podemos utilizar o lo que nos brinde mayor utilidad dentro de nuestros procesos cotidianos”, alertó.

Para el senior manager de Practia uno de los ‘problemas’ de todo esto, es que la IA es una herramienta fácil de usar y muy accesible. “Por lo tanto, los riesgos que enfrentan las empresas, al tener a los colaboradores trabajando con distintas herramientas, por ejemplo, es la fuga de información sensible o la exposición de datos de carácter estratégico, confidencial e incluso regulatorios”, explicó.

Servicio de Practia

Boris Bustos comentó que el trabajo de asesoría que entrega Practia, en el uso de herramientas de IA, se basa en contar con un playground, para poder brindar soporte en distintas disciplinas. “Es decir, que maduren con nosotros en términos de cómo usan la inteligencia artificial, cómo la controlan, cómo aprenden de nuestra sabiduría y cómo la utilizan de manera confiable. Un enfoque basado en gobiernos, modelos operativos e incluso montar un centro de excelencia (CoE)”, indicó.

“Hoy ponemos el foco en un marco de madurez. Es decir, saber en qué punto nos encontramos como compañía, como empresa y hacia dónde vamos. Por ejemplo, en Practia ayudamos a las organizaciones a saber si están en un punto de adopción, de madurez, de automatización agéntica, etc. Y ahí tomar el control de cómo, dónde, cuándo, en qué punto o en qué procesos voy a utilizar inteligencia artificial”. Boris Bustos, senior manager de Data & IA de Practia.

Por último, dentro de los detalles de cómo operar, el experto de Practia señaló que se debe conformar un centro de excelencia para llevar a cabo objetivos de manera centralizada para, luego, disgregar capacidades a toda la organización. “Tras eso, establecemos roles, buscamos tener responsabilidades claras, y hacemos comités de control y uso ético. La IA es un activo tecnológico de transformación del modelo operativo de mi organización”, enfatizó.