Bautista Espinoza: “Debemos lograr alimentos más saludables y detener la malnutrición por exceso”

En la región del Biobío, enfermedades crónicas como la hipertensión y la diabetes siguen aumentando y se ven agravadas por el acceso desigual en los servicios de salud, especialmente en zonas rurales. Además, la salud mental y la mala alimentación también son factores negativos. Por lo mismo, Bautista Espinoza, director de Vinculación con el Medio de la U. San Sebastián (sede Concepción), habló de los desafíos del programa “Más Nutrición, Más Vida”.

La idea, que se enmarca en los programas territoriales hito (PTH) de la USS, busca promover hábitos de vida saludables, mediante la promoción de la calidad de vida y el desarrollo de innovación en salud y alimentación. “El problema de la nutrición afecta a todos y hay que buscar estrategias para enfrentar este problema crónico. Por ejemplo, debemos lograr alimentos más saludables y detener la malnutrición por exceso”, comentó el académico a Rockstars.

La mala alimentación está ocurriendo en edades muy tempranas y, posiblemente, en ese tiempo no aparecerán sintomatologías asociadas, pero en el futuro, en la vida adulta, habrá indicadores metabólicos alterados, por ejemplo, como una insuficiencia cardíaca o problemas de presión. “La malnutrición es un lastre y que va a tener un costo tremendo para el mundo. Entonces, ¿cómo logramos alimentos más saludables? Y ahí entramos notros con la innovación”, añadió.

El “Más Nutrición, Más Vida” identifica brechas o problemáticas del territorio y, a partir de estrategias de colaboración, de co-construcción y de bidireccionalidad, busca soluciones para abordar estas problemáticas. “Comenzamos con el foco de nutrición, pero vemos la salud en general de las personas. Hoy día en este PTH están involucradas las carreras de nutrición, enfermería, medicina y psicología, entre otras”, comentó Bautista Espinoza.

Ejemplos regionales

Bautista Espinoza comentó que la USS cuenta con una plataforma donde las organizaciones de la zona postulan e ingresan sus necesidades. Y, tras eso, la universidad busca solucionar ese problema a través de múltiples estrategias. Por ejemplo, en la región está el Laboratorio de Colaboración y Asistencia Técnica a Empresas de Alimentos (CETAL), que ayuda a los emprendedores a desarrollar productos saludables y competitivos.

El académico que, tras la pandemia, recorrieron toda la región del Biobío buscando emprendedores que estuvieran interesados en desarrollar innovación en sus negocios. “Finalmente, encontramos a 15 pymes y, con ellos, desarrollamos estrategias para que su producto fuera viable comercialmente. Así, surgió el CETAL y la Feria de Innova Nutrición. Además, trabajamos con el Centro de Negocios de Talcahuano (Sercotec) y, junto a alumnos de la USS, desarrollamos 14 innovaciones”, señaló.

Por ejemplo, dentro de los trabajos que han hecho, en conjunto con la USS, el académico mencionó el ejemplo de Jacoagrof, empresa dedicada a la venta de frutos secos. Además, por ejemplo, en Arauco se implementó la venta de queso de cabra, con diversos aromas y sabores. En Lebu, una clienta logró vender productos del mar en conserva. Y en Los Ángeles, un productor creó una nutella a base de miel y una usuaria produjo manjar vegano sin azúcar.

Finalmente, Bautista Espinoza, director de Vinculación con el Medio de la USS, sede Concepción, comentó que durante 2026 volverán a trabajar con Centros de Negocios de Sercotec y, con la restructuración de algunas mallas académicas, deben volver a trabajar la innovación. También, lograron generar una conexión entre Chile y la Universidad Nacional de Colombia para poder exportar estos desarrollos.