“Lo que agrega valor (a la industria) es la creatividad con la que usamos las tecnologías”

La “tecnocreatividad” es un concepto que entrelaza la innovación tecnológica con la creatividad humana. Los negocios no solo tratan de usar IA para automatizar, sino que también deben integrar pensamiento computacional, experiencia, y productos y estrategias que tengan un alto impacto emocional. Por ello, bajo el alero de Corfo, nació el Centro para la Revolución Tecnológica en Industrias Creativas (CRTIC).

Dentro de los servicios que ofrece el organismo, están: formación y entrenamiento, prototipado y/o pilotaje de proyectos, desarrollo y producción, consultorías, arriendo de infraestructura e I+D ‘a la medida’, entre otros. “Este es un proyecto, público-privado, detonado por una política pública de Corfo, donde se determinó que se podían generar estrategias para que Chile se convirtiera en un hub de innovación hacia Latinoamérica”, explicó Isidora Cabezón, directora ejecutiva del CRTIC.

Por lo tanto, el CRTIC es un encuentro virtuoso entre las nuevas tecnologías y las industrias creativas. “Es disrupción tecnológica, es decir, si nos vinculamos con estos avances -que llegan a cambiar la forma en la que trabajamos, pensamos y creamos- podemos agregarle valor al país. En definitiva, lo que agrega valor (a la industria) es la creatividad con la que usamos las tecnologías”, indicó a La Nueva Industria.

La tesis del CRTIC es la “tecnocreatividad”, aplicada al mundo cultural o a las industrias creativas en general. Para eso, cuentan con una plataforma única e inédita, de articulación, aprendizaje y de prototipado; que sirve para tomar esta tecnología, aprender a utilizarla y experimentarla con proyectos. “Y se puede usar, por ejemplo, en el mundo del espectáculo, con conciertos en el metaverso; o a través de un gemelo digital aplicado a la minería”, detalló.

También en Temuco

Isidora Cabezón contó que -en el organismo- trabajan con distintas tecnologías que permiten abordar servicios personalizados. Por ejemplo, cuentan con sonidos inmersivos, realidad virtual, IA generativa, videojuegos (gamificación), Projection Mapping, producción virtual, mocap, fotogrametría, formación en Dolby Atmos, MKT digital y Touch Designe, entre otros.

“La institucionalidad que tenemos, y que está impulsada por CRTIC con socios en el ente público y privado, es súper avanzada. Es más, no hay otros países en Latinoamérica -ni tampoco en el mundo- que cuenten con este modelo: que busquen agregar valor, con innovación, entre las industrias creativas y las nuevas tecnologías. Así que estamos en un momento súper oportuno”. Isidora Cabezón, directora ejecutiva del CRTIC.

El Centro para la Revolución Tecnológica en Industrias Creativas cuenta con tres sedes: una en Santiago y dos en la Región de la Araucanía. El CRTIC Sur es impulsado por la Universidad de La Frontera y cuenta con sedes en Temuco y Pucón. En tanto, el CRTIC Santiago, ubicado en el Arena Santiago, es un espacio donde se acelera la conexión entre el ecosistema cultural y el productivo.

Finalmente, Isidora Cabezón mencionó ejemplos donde han podido desarrollar su innovación. Con ayuda de la IA, han podido realizar networking en instancias como Santiago a Mil o Emprende Tu Mente. La aplicación Star Match (no descargable para público general) es una instalación interactiva, de data B2B, que fue diseñada específicamente para ferias y conferencias. “Además, grabamos con un sonido inmersivo 360 un concierto de Kidd Voodoo y junto a Copec desarrollamos un recorrido virtual por Chile”, comentó.