Claudio Huepe: “Buscamos mayor electrificación, pero se deben cumplir estándares de calidad y precio”

En septiembre pasado, el Gobierno lanzó un proceso participativo para actualizar la regulación de la distribución y transmisión eléctrica del país, con el objetivo de discutirlo en el Congreso en marzo de 2027. Claudio Huepe, senior advisor de IESD (Innovación, Energía, Sustentabilidad y Desarrollo), comentó la real necesidad de contar con este nuevo reglamento.

Cabe recordar que la actual legislación está obsoleta, ya que data de hace más de 40 años y no ha tenido grandes cambios estructurales. Además, el sistema actual no responde al auge de tecnologías como la electromovilidad, el almacenamiento con baterías y la generación distribuida (Net Billing), pero también a desafíos claves como el cambio climático.

Pese a que la discusión sobre la reforma de la distribución eléctrica lleva muchos años, solo las modificaciones legales se han efectuado en los segmentos de generación y transmisión. “Ha habido pequeños ajustes, pero nada significativo. La distribución llega a las personas, ya que ellas y las industrias son las que reciben la electricidad”, señaló Huepe a La Nueva Industria.

“Es fundamental por varios motivos. En el fondo, tiene que estar adaptada para una mayor electrificación. Pero, obviamente, por esa mayor determinación tiene que cumplir con ciertos estándares de calidad y también de precio para que pueda ser viable. Es una reforma compleja, ya que tiene que armonizar una serie de dimensiones: mejorar la calidad, pero sin que eso signifique un impacto relevante sobre el precio”. Claudio Huepe, senior advisor de IESD.

El experto señaló que este problema, no es algo que solo se esté discutiendo solo en Chile, sino que también genera conversaciones a nivel mundial. “El desafío es cómo lograr aumentar la electrificación, es decir, subir las redes, mejorar la transmisión y la calidad, y dar mayor seguridad, porque todos somos cada vez más dependientes de la electricidad”, añadió.

Desafíos tecnológicos

Claudio Huepe señaló que, desde el año 2010 hasta la fecha, es decir en 15 años, el consumo eléctrico en Chile solo pasó de un 21% a cerca de un 24%. “Si bien consumimos más energía, por lo tanto, estamos produciendo más electricidad, pero, porcentualmente, el aumento ha sido pequeño. Y todas las indicaciones señalan que si queremos avanzar en la transición debemos tener un 60% de consumo de electricidad”, indicó.

El senior advisor de IESD explicó que en Chile no existe un sistema inteligente de conexión eléctrica, ya que la mayoría de los chilenos cuenta con un medidor simple, mecánico, que mide el cuánto se está consumiendo. “Por ejemplo, hoy, cuando a alguien se le corta la electricidad, la compañía no tiene ninguna información al respecto. La única manera que sepan es que alguien llame. Es muy complejo identificar cuál es el problema”, explicó.

Por último, Claudio Huepe comentó que la electromovilidad es parte de los desafíos de esta transformación, pero que hoy -aún- hay un porcentaje menor. “En Chile, los vehículos eléctricos representan solo un 5% de las ventas (autos nuevos). Y si creamos una red (de carga), no la usaremos en su totalidad y la tendremos que pagar igual. Entonces, el desafío es encontrar fórmulas para ir avanzando y que no obliguen al consumidor (a pagar), sin gozar de todos los beneficios de la red”, afirmó.