
“Chilenas al poder”: La detallada y dinámica crónica sobre la primera revolución feminista del país
Figuras de la talla de Elena Caffarena, Martina Barros y Carmela Jeria, entre muchas más, fueron parte de los personajes históricos que lucharon por la inclusión de la mujer en la educación y en la política de Chile. Gracias a su temple y sabiduría lograron algo inédito: el voto femenino. En su nuevo libro “Chilenas al poder”, la historiadora María José Cumplido desmenuza cómo se gestó este gran acontecimiento.
Presentada como una detallada y dinámica crónica histórica sobre la primera revolución feminista de Chile, el derecho al voto femenino en Chile fue una conquista liderada por mujeres valientes y decididas. “Tras la independencia de Chile, la pregunta sobre educación existía tanto en la elite como en las clases populares. Por lo mismo, hay una conciencia general de que las mujeres algo se estaban perdiendo”, indicó a Rockstars.
La conformación de la República, con un país cada vez lejano a la corona española, comenzó a abrir disputas entre el mundo católico y el mundo liberal. Para Cumplido uno de los primeros hitos de apertura fue la creación de los primeros liceos (a fines del siglo XIX) y, después, gracias al Decreto Amunategui (6 febrero de 1877), que las mujeres pudieran entrar a la universidad.
Tras la Primera Guerra Mundial, las mujeres comenzaron a hacer los “trabajos” que, en un comienzo, eran realizados solo por los hombres. “Y ahí ellas se dieron cuenta que era mentira eso de que eran más débiles que los hombres. Y ahí, en Europa, empezaron a exigir el votar. Por su parte, en Chile, esta razón se dio a través de un proceso educativo que develó la igualdad intelectual entre el hombre y la mujer”, explicó.
Mujeres como ejemplo
Dentro de la época, comenzaron a aparecer mujeres que llevaron la bandera del feminismo en Chile. Por ejemplo, Carmela Jeria escribía en La Alborada sobre igualdad salarial, y pre y postnatal. “Por otro lado, Martina Barros se dedicó a leer a liberales europeos que abogaban por la igualdad jurídica y la igualdad legal de las mujeres. O Elena Caffarena, quien logró agarrar a movimientos feministas de distintas regiones y de diferentes clases sociales”, detalló María José Cumplido.
Uno de los puntos a favor que tuvo la apertura del voto femenino en Chile llegó de la mano del Partido Conservador, que estaba ligado a la Iglesia. “Eran los únicos espacios donde habitaban las mujeres, desde caridad o la beneficencia. En ese tiempo, los hombres estaban en la política, los bomberos y la masonería, y en ninguno entraban las mujeres”, indicó la autora de “Chilenas al poder”.
Por lo mismo, en tiempos donde el Partido Conservador estaba perdiendo poder, se dieron cuenta que atrayendo a las mujeres podían conseguir más sufragios. “Las mujeres tuvieron que convencer al mundo progresista. Primero, les dieron el voto municipal y, con los años, el voto general. Además, influyó una presión internacional, porque países como Ecuador, Uruguay y Argentina, ya lo habían implementado”, comentó.
Finalmente, “Chilenas al poder”, de María José Cumplido, invita a reflexionar sobre el rol que las mujeres han tenido y deben seguir teniendo en la construcción de una sociedad equitativa. El texto invita a pensar, dialogar y construir. Es un homenaje, según cuenta la autora, a las mujeres que abrieron el camino para poder hablar de feminismo y perfilación ciudadana con voz firme.