Karla Pozo investiga sobre la contaminación de microplásticos en lagos y mares de Chile

Ya sea a raíz de corrientes de aire, provenientes del Amazonas, o por culpa del ser humano -principalmente-, la contaminación con microplásticos en lagos y mares (costa del océano Pacifico) de Chile es preocupante. Por lo mismo, Karla Pozo, investigadora de la Facultad de Ingeniería de la U. San Sebastián, encabeza la expedición Centinela I, que aborda esta problemática ambiental.

La embarcación, integrada por un grupo de investigadores del país, ha recorrido las costas de la región del Biobío y Los Lagos, analizando las causas de esta suciedad. Pero, además, han estado en el Lago Chungara y el desierto de Atacama (quema de ropa), estudiando la misma situación, Prontamente, partirán a la isla de Juan Fernández, donde realizarán 15 estaciones de muestreo.

Karla Pozo posee un doctorado en Biología Ambiental en la Universidad de Siena, en Italia, donde comenzó a interiorizarse en la presencia de contaminantes orgánicos persistentes en los lagos nacionales. “En Italia evalué el transporte atmosférico de estos contaminantes en lagos en altitud, principalmente en la cordillera de los Andes. En ese tiempo, no había muchos estudios sobre el hemisferio sur procesos de deposición, químicos en el agua, etc.”, indicó a Rockstars.

Por ejemplo, la científica subió hasta el Lago Chungará, ubicado a 4.500 metros de altitud, donde analizó sus sedimentos y calculó la cantidad de contaminantes: sustancias cloradas y pesticidas, principalmente. “Aplicamos algunos modelos de dispersión de masas de aire y ahí uno puede seguirla para saber de dónde viene. Entonces, se puede modelar uno, dos, cinco o diez años, para encontrar una tendencia”, agregó.

En ese estudio, Karla Pozo descubrió que las masas de aire provenían del norte del país, específicamente desde el Amazonas. “Pero también había otro frente que venía del océano Pacífico. Encontramos pesticidas como el endosulfán, que es usado en las plantaciones de la Amazonía. Quedamos realmente sorprendidos”, expresó.

Pozo y la misión en Juan Fernández

Tras trabajar y perfeccionarse en Italia, Estados Unidos y República Checa, la investigadora llegó a la USS para encabezar el Laboratorio de Contaminantes Orgánicos Persistentes y Microplásticos. “Nos adjudicamos distintos financiamientos y formamos un equipo bien robusto. Tenemos asistentes de investigación, técnicos de laboratorio y estudiantes. Ha han sido años provechosos y fructíferos”, comentó.

Esta contaminación es una problemática reciente, en cuanto a su investigación sistemática y profunda, pero que acarrea años de uso sin conocerse aún sus reales consecuencias, por nombrar, para la salud animal o humana. Por ejemplo, se han encontrado microplásticos incluso en las placas ateromas, que son los depósitos de grasa que se acumulan en las paredes de las arterias.

Karla Pozo encabezó la misión Centinela I, junto a otros investigadores del país, que estudió la exportación y contribución de microplásticos, desde la cuenca del río Biobío hasta la zona costera de la región. Además, la expedición llegó también a Puerto Montt, donde analizaron los ríos Maullín, Llico, Valdivia, Imperial y Biobío. “Determinamos una alta abundancia de estos microplásticos en las zonas cercanas a Puerto Montt”, exclamó.

Finalmente, este 14 de abril Centinela volverá a zarpar, esta vez, a la isla de Juan Fernández, donde analizarán la relación entre los microplásticos y los zooplancton. Allí, durante 12 días, los científicos tendrán actividades en colegios, con entes municipales y con comités locales. “Serán tres expediciones y esperamos tener los primeros resultados en la primavera-verano de este año”, indicó Karla Pozo.