Katherine Hirmas explica cómo la mala salud bucal aumenta el riesgo de un infarto o ACV
Desde niños, nos enseñan que un buen aseo bucal previene enfermedades en dientes y encías (caries), pero además nos permite comer y sonreír sin molestias. Katherine Hirmas, odontopediatra de la U. Autónoma y de la Clínica OPH, indicó que, si no se cuidó de buena forma la “microbiota oral”, hay un 86% más de probabilidades de sufrir un infarto al corazón o un ACV.
Pese a lo impactante de la información, estos simples hábitos -durante la infancia- pueden tener consecuencias complejas en la etapa adulta de las personas. “La boca no está separada del resto del cuerpo. Y entendiendo que las enfermedades bucodentales más prevalentes (caries, o periodontales) son comunes en la infancia, al ser infecciones, se transforman en crónicas”, señaló la facultativa a TXS Health.
Hirmas señaló que, en ese periodo de infección, se liberan bacterias al torrente sanguíneo, es decir, se produce una bacteriemia. “Y esta inflamación sistémica persistente podría provocar daño a los vasos sanguíneos, favorece la arteriosclerosis y, por lo tanto, hace aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares, entre otras”, agregó.
Para llegar a estas conclusiones, se realizó un estudio (Neurology Open Access), donde se analizaron a más de 500.000 personas, relacionando una mala salud bucal con patologías cardiovasculares en la adultez. “No se sabe específicamente qué es lo que está ocurriendo, son temas aún de estudio. Pero, a nivel general, se asocia también a partos prematuros, baja de peso al nacer o hipertensión”, explicó la doctora.
Cómo cuidar la salud bucal
Por otra parte, el estudio, publicado en diciembre de 2025, concluyó que, por ejemplo, la enfermedad cardiovascular tiene que ver directamente con la liberación de bacterias en la sangre y que esta inflamación repercute en la adultez. “Se habla de la ‘microbiota oral’, ya que hay que entender que en la boca hay más de 700 especies bacterianas, que nos protegen, pero que también se pueden transformar en una adiposis”, explicó Katherine Hirmas.
La doctora sostuvo que las enfermedades más prevalentes en la infancia son las caries, donde el 50% de los niños la presentan (a nivel mundial). Y también -agregó- está la enfermedad periodontal, la gingivitis, que muchas veces se subestima. “Pero las caries son las más importantes, ya que son infecciones sostenidas en el tiempo que afectan el nivel inmunitario del organismo”, detalló.
Por otra parte, Katherine Hirmas comentó que en Chile también hay una prevalencia muy alta de esta enfermedad. Por ejemplo, hace unos años se realizó estudio de enfermedades bucodentales, donde se determinó que el 20% de los niños de dos años ya tenían caries. A los 4 años, se llegó al 50%; y a los 6 años, la cifra se elevó al 70% de lesiones por caries (se metaboliza el azúcar y se convierte en ácidos).
Finalmente, la odontopediatra de la U. Autónoma y de la Clínica OPH indicó que, lo primero que se debe hacer, es disminuir el consumo de azúcar en los niños. “Además, debe haber una higiene bucal supervisada ya que, recién a los 10 años, los menores logran una motricidad adecuada. Igualmente, la prevención debe ser desde el embarazo, ya que los hábitos inadecuados se transmiten”, confesó.

