Psiquiatra explica la estimulación transcraneal que ayuda a mejorar la depresión adolescente

Según datos del ministerio de Salud, el suicidio es la primera causa de muerte -externa- en jóvenes (20 a 24 años) y la segunda en adolescentes (10 a 19 años). Las tasas más altas se registran en hombres y ocurren en regiones del sur de Chile. María José Arroyo, psiquiatra infanto-juvenil de NeuroReset, habló de la Estimulación Magnética Transcraneal (EMT), técnica que ayuda a mejorar algunos cuadros depresivos.

Del total de casos, cerca del 90% de los adolescentes, que cometen suicidio, padecían algún tipo de trastorno mental (depresión grave o ansiedad) en el momento del evento. Además, muchos tratamientos no dan los resultados esperados, por lo tanto, la ciencia está explorando nuevas alternativas de control.

“Las cifras, lamentablemente, han sido consistentes y persistentes. En Chile, tenemos el doble de frecuencia en depresión, que el resto de los países latinoamericanos, por lo tanto, es un tema crítico. Por ejemplo, en 2025, la Defensoría de la Niñez calificó este panorama como una emergencia sanitaria”. María José Arroyo, psiquiatra infanto-juvenil de NeuroReset.

Si bien, no hay estudios claros de por qué en nuestro país los factores son tan altos, algunos indicadores señalan a episodios ocurridos a raíz de la pandemia, el uso excesivo de redes sociales o la exigencia académica en algunos jóvenes. “Todo eso se puede asociar a que haya más estrés y más riesgo de hacer cuadros depresivos”, comentó la doctora a TXS Health.

Solución magnética  

María José Arroyo comentó que los padres deben estar atentos a las distintas etapas de la adolescencia, donde, por lo general, los jóvenes van alterando sus emociones. “Los procesos de la adolescencia se parecen a un cuadro depresivo, que pueden ser en un estado de tristeza, pero también de irritabilidad. Pero otra cosa es su intensidad”, alertó.

Por otra parte, la facultativa habló de la depresión resistente -o depresión refractaria-, que es cuando un joven recibe tratamiento, por lo general, de cuatro a seis semanas, con antidepresivos y con terapia también; pero que aun así no funciona. Por aquello, la ciencia está trabajando en la Estimulación Magnética Transcraneal (EMT).

La EMT genera un campo magnético, lo suficientemente potente, que atraviesa el cuero cabelludo y la corteza cerebral, y llega a zonas del cerebro que están hipoactivas debido al cuadro depresivo. “A través de frecuencias, se estimula o se inhiben ciertas regiones del cerebro. Y, por ejemplo, en el caso de la depresión refractaria, lo más importante es activar la corteza prefrontal dorsolateral”, señaló.

Finalmente, tras eso, se activa la neurona, provocando un aumento en la liberación de neurotransmisores, que están asociados con la sintomatología depresiva. “Esto, casi no provoca efectos adversos. Además, esta zona está asociada a funciones como la concentración y la planificación y, con eso, ayudamos a mejorar otras áreas que están alteradas cuando hay depresión”, sentenció Arroyo.