“Manos a la Ciencia”: La plataforma que acerca la investigación científica a los niños de Chile

La ciencia ciudadana se refiere a la colaboración entre científicos y el público general, quienes aportan datos o analizan información desde sus territorios. En Chile, por ejemplo, estos acuerdos se enfocan en medio ambiente, biodiversidad y astronomía. Bajo ese concepto, el Núcleo Milenio de Galaxias (MINGAL) lanzó “Manos a la Ciencia”, una plataforma que invita a los niños a trabajar en colaboración.

Rodrigo Herrera-Camus, director de MINGAL, explicó las temáticas que se busca abordar y además contó cuáles son los premios para los colegios que más aportan a la iniciativa. “Hoy, prácticamente, cualquier persona, sin importar su edad o su formación, puede colaborar con científicos reales. Y lo puede hacer desde su computador o incluso desde su celular”, indicó a Café Plus.

Por ejemplo, las tres formas de ayudar en “Manos a la Ciencia” son: Buscando galaxias extrañas, Midiendo el vapor de agua y Analizando la contaminación lumínica (Glowatch). “Si bien, van avanzando las tecnologías, aún hay proyectos donde necesitamos de las personas. En particular, por ejemplo, tenemos un proyecto de clasificación de galaxias, donde, gracias a esa ayuda, hemos podido desarrollar publicaciones científicas”, añadió Herrera-Camus.

“Desde Chile, estamos trabajando con los mejores telescopios para estudiar, en detalle, las propiedades de las galaxias. Pero no tenemos la capacidad de (analizarlas) una por una, o de ir revisando sus características. Y es ahí donde le pedimos ayuda a la gente porque, en el fondo, tienen una gran capacidad visual de poder alguna galaxia. Entonces, es muy didáctico y sencillo. Y eso, también, nos sirve para ir entrenando a nuestros modelos de inteligencia artificial”. Rodrigo Herrera-Camus, director de MINGAL.

El experto mencionó el ejemplo de Hanny van Arkel, una profesora neerlandesa que descubrió un objeto celeste en 2007. Mientras participaba como voluntaria del proyecto Galaxy Zoo, la docente notó una extraña mancha brillante de color verde azulado que no encajaba con ninguna categoría. “El objeto de Hanny”, como se llamó al hallazgo, se trataba de un tipo de gas brillante ionizado completamente nuevo (agujero negro supermasivo).

Otros proyectos

Rodrigo Herrera-Camus contó que “Manos a la Ciencia” cuenta con dos proyectos más. Además de clasificar galaxias, la plataforma trabaja en la Medición de Vapor de Agua, en conjunto con el Núcleo Milenio Titans, que se dedica a investigar agujeros negros. “Ellos son los responsables de las imágenes que se tienen de agujeros negros, que se consiguen a través de la combinación de muchos telescopios de distintas partes del mundo”, señaló.

Por otra parte, está el trabajo junto a la Fundación Cielos de Chile, quienes se preocupan de hablar de la contaminación lumínica. “En nuestro país, este daño se asocia mucho a los telescopios, pero su impacto recae sobre nosotros y nuestra calidad de sueño; pero también sobre la flora y la fauna. Este proyecto se llama Glowwatch, y es acerca de medir la contaminación a lo largo de todo Chile”, detalló Herrera-Camus.

Finalmente, el director de MINGAL señaló que todos están invitados a participar de esta gran iniciativa, ya que es una comunicación directa entre científicos y el público general, especialmente de los niños. “De hecho, los estudiantes que clasifiquen más galaxias realizarán un viaje al Observatorio Las Campanas (Región de Atacama), donde participarán de charlas y entretenidas actividades”, sentenció.