IA aplicada a la salud: Mejor cobertura, reduce inasistencias y recupera horas de atención

La inteligencia artificial (IA) muestra resultados medibles en la atención primaria chilena (APS). La identificación de pacientes con mayores riesgos, la búsqueda activa de personas con controles pendientes y la recuperación de horas que antes se perdían, son algunas de las aplicaciones que ya están siendo implementadas en establecimientos a lo largo del país.

Estas experiencias fueron presentadas en el webinar “Cada recurso cuenta: IA para fortalecer la prevención y la eficiencia de la gestión sanitaria”, organizado por Chiletec y liderado por Rayen Salud. Participaron Lian Fuentes, gerente de Tecnología de Rayen Salud; Carmen Gloria Polanco, referente SIDRA de la Corporación Municipal de Ñuñoa; y Roberto Torres Rivera, director del CESFAM de la comuna de San Vicente de Tagua Tagua.

Durante su exposición, Lian Fuentes destacó que la incorporación de IA en salud debe responder a problemas concretos y generar resultados que puedan ser medidos. Esto implica no solo implementar tecnología, sino también evaluar su impacto en las coberturas de los programas, la disponibilidad de horas y la atención que reciben los usuarios.

Actualmente, Rayen Salud cuenta con un 76% de cobertura en centros de APS y está presente en 30 de los principales hospitales del país. Esta cobertura se traduce en una extensa base de datos clínicos, que permite conocer el comportamiento sanitario de los distintos territorios y desarrollar herramientas orientadas a sus necesidades.

Una de estas herramientas es IRIS, plataforma de inteligencia sanitaria y reportabilidad, cuyo uso creció un 200%, entre 2021 y 2025. Para Lian Fuentes, este aumento demuestra que los establecimientos requieren cada vez más información disponible y oportuna para apoyar sus decisiones, sin sobrecargar a los equipos con la generación de nuevos registros paralelos o informes.

El costo sanitario de las citas perdidas

Uno de los principales problemas abordados durante el webinar fue la inasistencia a las citas programadas. Según las cifras presentadas, durante 2025 se registraron 8,1 millones de citas no presentadas en la atención primaria, lo que representó más de dos millones de horas asistenciales no realizadas.

El promedio de inasistencia en la muestra alcanza un 13%, pero su comportamiento cambia según el tipo de atención. Por ejemplo, en el Programa de Salud Cardiovascular llega a un 38%, en Salud Mental a un 33% y en los exámenes de Papanicolaou alcanza un 48%. Estas diferencias, explicó Lian Fuentes, demuestran que no basta con enviar recordatorios de manera general.

“Es necesario utilizar la información disponible para identificar patrones, conocer cuáles son los grupos con mayores riesgos y definir estrategias específicas para cada programa y territorio”, indicó.

Po otra parte, Rayen Salud desarrolló EMILIA, una solución que integra modelamiento predictivo para identificar y priorizar grupos de población, herramientas de contactabilidad y rescate de horas, seguimiento con foco preventivo y agentes de inteligencia artificial generativa incorporados en la ficha clínica.

La solución también contempla la automatización de tareas que actualmente demandan parte importante del tiempo de los profesionales. Entre ellas se encuentran el resumen de historias clínicas y la generación de documentos, como las epicrisis en establecimientos hospitalarios.

Una experiencia destacada por Lian Fuentes es la del Hospital Comunitario Cristina Calderón, de Puerto Williams, donde ya se utiliza inteligencia artificial para generar resúmenes automatizados de información clínica. Enfatizó que el objetivo es disminuir el tiempo que los equipos destinan a tareas repetitivas y permitir que esas horas se concentren en labores de atención, gestión y cuidado de los pacientes.

Hasta ahora, las distintas aplicaciones de EMILIA han permitido entregar beneficios directos mediante contacto sanitario a más de 181 mil personas. A ello se suman más de 64 mil personas contactadas en acciones de inmunización.

Ñuñoa: menos inasistencias y más horas disponibles

Otra de las experiencias la presentó la Corporación Municipal de Desarrollo Social de Ñuñoa, que implementó, junto a Rayen Salud, una asistente basada en IA que se comunica con los usuarios a través de WhatsApp. La herramienta identifica las citas programadas y envía un mensaje con anticipación para que la persona pueda confirmar su asistencia, cancelar la hora o informar que el número no corresponde al paciente.

En tanto, las respuestas quedan disponibles para el establecimiento, permitiendo que los equipos gestionen los cupos liberados y actualicen los datos de contacto.

Por su parte, Carmen Gloria Polanco, referente SIDRA de la Corporación, explicó que, durante los tres meses analizados, la estrategia permitió reducir la tasa comunal de inasistencia desde un 18,35% a un 14,49%. La iniciativa también permitió detectar un mayor riesgo de inasistencia entre quienes no respondieron los mensajes.

San Vicente: IA para gestionar y prevenir

Finalmente, Roberto Torres, director del CESFAM de la comuna de San Vicente de Tagua Tagua, comentó que, al comparar el primer semestre de 2025 con el primer semestre de 2026, se observó que algunos tipos de atención que presentaban niveles de inasistencia de 18%, 19% o 20% bajaron a cifras cercanas al 10%.

Y la experiencia adquirió especial relevancia debido a las características de la comuna, que presenta un 44% de ruralidad y un índice de envejecimiento de 88,9, superior al promedio nacional. Y, justamente, este grupo registró una alta interacción con los mensajes enviados por WhatsApp.

El CESFAM amplió posteriormente la estrategia hacia la búsqueda activa de mujeres con su examen de Papanicolaou pendiente y de hombres de entre 20 y 64 años que debían realizarse el Examen de Medicina Preventiva del Adulto. En lugar de limitarse a informarles que tenían un control vencido, la comunicación les ofreció una alternativa para solicitar directamente una hora.

Según Torres, esta acción permitió contactar a mujeres que llevaban un periodo prolongado sin realizarse el examen y detectar oportunamente resultados alterados, evidenciando que la tecnología puede impactar no solo en la eficiencia de la agenda, sino también en la prevención y el diagnóstico precoz.

Las experiencias de las comunas de Ñuñoa y San Vicente de Tagua Tagua, respectivamente, muestran que la IA no funciona de manera aislada. Su impacto depende de la información clínica disponible, del diseño de los procesos y de la capacidad de los equipos para actuar frente a los datos obtenidos.

Para Rayen Salud, ese es precisamente el desafío: convertir la información en decisiones y desarrollar tecnología que permita a los establecimientos aprovechar mejor sus recursos, fortalecer la prevención y dedicar más tiempo al cuidado de las personas.