Sebastián López: “La mitad de las galaxias del universo no viven aisladas, sino que en grupos”
El gas intergaláctico (IGM) está compuesto principalmente por hidrógeno ionizado y helio, y además contiene una gran parte de la materia bariónica (normal) del universo (un 5%). Por lo mismo, tiene un rol trascendental y clave para la evolución galáctica. Sebastián López, astrónomo de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (FCFM) de la U. de Chile, explicó su importancia.
El académico trabaja en una investigación, desde Chile, que analiza la evolución a través de este IGM, que es uno de los grandes misterios del cosmos. López destacó -en paralelo- cuán clave ha sido nuestro país en esos trabajos. “Chile ya se convirtió en lo que llamamos ‘la capital de la astronomía’, gracias a los telescopios más poderosos del mundo que están en nuestro territorio”, indicó a Café Plus.
Por lo mismo, los astrónomos chilenos cuentan, desde hace décadas, con un tiempo privilegiado de uso de esos telescopios top. “Chile, como un país pequeñito en el concierto mundial, se está convirtiendo en un actor relevante y está haciendo ciencia de primer nivel, con astrónomos nacidos y educados en el país”, añadió.
En tanto, Sebastián López habló de la investigación que realiza junto a profesionales de la U. Católica de Valparaíso, la Pontificia U. Católica de Santiago, la ESO (European Southern Observatory) y la U. de Chile. “Hemos conformado un grupo que se dedica a estudiar el material intergaláctico, por medio de una técnica llamada espectroscopía, con información que atraviesa el haz de luz, es decir, desde millones de años luz de distancia con la Tierra”, explicó.
Unión de galaxias
Cabe mencionar que las colisiones de galaxias son interacciones gravitacionales, a gran escala, donde dos o más galaxias se fusionan durante millones de años. Pero, debido a las inmensas distancias entre estrellas, raramente colisionan; aunque el gas y polvo se comprime, detonando formaciones estelares. “Diría que la mitad de las galaxias del universo no viven aisladas, sino que lo hacen en grupos”, señaló López.
Este proceso, agregó, transcurre a lo largo de mucho tiempo en escalas, también, de miles de millones de años, desde que se forman las galaxias. “Lamentablemente, las escalas son gigantescas, comparadas con una vida humana. Pero sí -valoró- podemos hacer un compendio de varias galaxias o grupos de estas, en distintas épocas y sacar conclusiones gracias a que la luz tarda en llegar a la Tierra”, comentó Sebastián López.
El astrónomo explicó que la cosmología estudia la historia del universo, de cómo se forma y cómo evoluciona. Pero hay otro aspecto, más particular, sobre las galaxias, de cómo nacen y evolucionan. “Nosotros estamos más enfocados en este segundo aspecto, ya que pasan cosas curiosas en la vida de las galaxias, que impiden su formación estelar. Y para eso, es importante analizar el gas intergaláctico”, enfatizó.
Finalmente, Sebastián López comentó que los átomos espaciales conforman una fracción pequeña de todo el universo (5%), mientras que la materia oscura ocupa el resto (95%). “Por lo tanto, los átomos sí nos ayudan a trazar y sacar conclusiones, aunque hay una fracción importante de ellos que no radian, porque el gas es muy difuso. Para eso, ocupamos una técnica, relativamente nueva (corrimiento al rojo o redshift), para ver el papel de los átomos en cómo evolucionan las galaxias”, sentenció.

