Pedro Chana explica estudio que busca diagnosticar precozmente el Parkinson y el Alzheimer

Hoy, enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson y el Alzheimer suelen diagnosticarse tardíamente, es decir, cuando las señales son evidentes. Por ende, muchos tratamientos no logran ser 100% eficaces. Por esta razón, investigadores de CEDENNA y CETRAM trabajan en la creación de un biosensor que detecte estas patologías con años de antelación, incluso, a la aparición de los primeros síntomas.

Pedro Chana, neurólogo y director del programa en el Centro de Nanociencia y Nanotecnología, conversó con TXSHealth sobre los avances de esta investigación. “La enfermedad no parte en el momento en que hacemos el diagnóstico, sino que son procesos biológicos que van determinando un déficit. Y lo que en este momento estamos detectando es ese déficit”, comentó.

Para lograr determinar el déficit, el grupo de investigadores nacionales se basa en el desarrollo de biomarcadores tempranos, es decir, procesos inflamatorios asociados a estas patologías, diagnóstico precoz y nuevas herramientas tecnológicas orientadas a detectar las (primeras) señales del deterioro neurológico.

Se entiende que la detección de enfermedades neurodegenerativas, como el Parkinson o el Alzheimer, son la vía final de un largo proceso. Perdidas en el olfato o trastornos conductuales del sueño, pueden ser alguno de esos signos, que se expresan cinco o seis años antes, aproximadamente. “Hay una alteración genética de la enfermedad. Por ejemplo, el 15% de los pacientes con Parkinson tienen un origen genético”, alertó Chana.

Naturaleza biológica

Pedro Chana comentó que, en el Centro de Trastornos de Movimiento, se están detectando causas genéticas de estas enfermedades. La idea es tomar muestras de sangre de pacientes y, a través de su ADN, determinar ciertos genes de las patologías. “Por ejemplo, en Chile, el más frecuente es el LRRK2. Y el segundo, en frecuencia, es el GBA. Estos genes se encuentran en el 8% de los pacientes”, señaló.

Por ello, añadió el neurólogo, estos pacientes tienen un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad, por el solo hecho de portar algún gen. “Aunque, por ejemplo, el Parkinson tiene un riesgo mayor en familiares directos, exista o no un gen involucrado”, aclaró.

Con esta investigación, nuestro país puede dar un salto importante, sobre el tratamiento de enfermedades, gracias a este avance científico. Aunque por el momento, como indicó Pedro Chana, los marcadores aún no están 100% definidos. “Por lo tanto, la primera etapa es contar con procedimientos que permitan conocer el perfil bioquímico de los pacientes, y tener un acercamiento, una selección y una clasificación”, concluyó.