José Fernández: “Cuidar los datos de salud, es cuidar la biografía de las personas”

La Universidad de los Andes fue sede de la Tercera Jornada Chilena de Ciberseguridad en Salud, instancia impulsada por la Alianza Chilena de Ciberseguridad, la propia entidad académica y el ITiSB de la Universidad Andrés Bello. El encuentro convocó a destacados profesionales y representantes del ecosistema de salud para compartir experiencias y abordar los desafíos e implicancias de la Ley Marco de Ciberseguridad y la nueva Ley de Protección de Datos Personales.

La jornada fue inaugurada por la ministra de Salud, May Chomali; el presidente de la Alianza Chilena de Ciberseguridad, Marco Antonio Álvarez; y la directora (s) de la Agencia Nacional de Ciberseguridad (ANCI), Michelle Bordachar.

May Chomali destacó que la formación digital permite avanzar hacia una salud más integrada, rápida y cercana, sin embargo -indicó- también aumentan las dependencias tecnológicas y se exige proteger la información de las personas y asegurar la continuidad de las prestaciones. “Desde el Ministerio de Salud seguiremos fortaleciendo las capacidades de nuestra red, promoviendo un ecosistema seguro, resiliente e interoperable”, señaló.

En la misma línea, el presidente de la Alianza Chilena de Ciberseguridad, Marco Antonio Álvarez, planteó que la protección digital debe dejar de ser entendida exclusivamente como una tarea de las áreas de tecnología: “Cuando hablamos de ciberseguridad en salud, no estamos hablando únicamente de proteger sistemas informáticos o bases de datos; estamos hablando de proteger la continuidad de la atención clínica, la privacidad de millones de pacientes y la capacidad de respuesta de las instituciones”, comentó.

Detrás de cada dato, hay una persona

Por su parte, en su presentación, José Fernández, CEO de Rayen Salud, abordó el uso de la información clínica desde una perspectiva humana y ética, poniendo en el centro la confianza que sustenta la relación médico-paciente

“Hace décadas conocí a quien llamaré ‘la señora Carmen’. Fue mi primera paciente. Yo era un estudiante de medicina y ella, una paciente que me confesó un secreto que no aparecía en los exámenes: su neumonía era consecuencia de haber pasado la noche a la intemperie tras un episodio de violencia doméstica. Esa revelación me enseñó que el acto médico se basa en una confianza íntima y sensible. Es por eso por lo que la seguridad de la información, la digitalización o la interoperabilidad no son proyectos tecnológicos, son atributos del acto clínico. La responsabilidad de la calidad asistencial y de la seguridad del paciente recae sobre nosotros, los clínicos”. José Fernández, CEO de Rayen Salud.

Fernández enfatizó que, en el contexto actual de transformación digital, la ficha clínica se ha transformado en un activo propiedad del paciente que resguarda su trayectoria vital. “Hoy, es un activo digital, que contiene la biografía de la persona, sus momentos de mayor vulnerabilidad y sus eventos más sensibles. Cuando un sistema de salud sufre un ciberataque, no solo se interrumpen bits y bytes, se interrumpe la biografía de una persona y se fractura la confianza que sustenta el sistema sanitario”, añadió.

Finalmente, llamó a elevar los estándares asistenciales y éticos de la industria, haciendo una analogía con las barreras de bioseguridad tradicionales. “La seguridad del paciente es ciberseguridad. Prepararse, como lo hemos hecho en Rayen Salud durante una década bajo estándares internacionales como ISO 27001, es un deber ético. Porque estamos protegiendo la dignidad de cada persona que nos entrega su vulnerabilidad, por eso insisto en que cuidar los datos en salud, es cuidar la biografía de las personas”, puntualizó.