Schapachnik: “Vivimos en un mundo donde la tecnología nos rodea y, a veces, nos atraviesa”
El objetivo de la Fundación Sadosky (Argentina) es la articulación entre el sistema científico-tecnológico y la estructura productiva en el ámbito de la informática y las telecomunicaciones. Por ello, Fernando Schapachnik, exdirector del organismo, comentó cómo se deberían estructurar y coordinar la ciencia, la educación y el sector público.
Hoy, es docente de la Universidad de Buenos Aires (UBA), donde se especializó en cómo se está enseñando tecnología en la educación superior. La IA ha penetrado fuertemente en colegios y universidades y eso, para Schapachnik, es un problema tremendo para las futuras generaciones. “Vivimos en un mundo donde la tecnología informática nos rodea y, a veces, nos atraviesa sin que nos demos cuenta”, comentó en Mundo Cuántico.
Para el profesor argentino, es mucho más importante enseñar (en la educación básica, principalmente) cómo funciona -técnicamente- esa tecnología. “Hoy parecería que la IA es una cosa distinta. Y no, la IA es una tecnología computacional. En las escuelas no nos están enseñando a entender el mundo con mayor profundidad”, añadió.
Para Schapachnik hay que separar, y estudiar, dos ámbitos conceptuales. Primero, se debe usar la tecnología solo como apoyo para aprender el resto de los conocimientos. Y dos, la tecnología se debe enseñar como objeto de estudio. “Recientemente estuvimos en Uruguay, donde elaboramos una guía llamada ‘Secuencias didácticas’, donde abordamos cuestiones técnicas y sociales sobre la IA”, contó.
Modelos de lenguaje
Fernando Schapachnik sostuvo que la mayoría de las personas se acerca a la IA solo a través de las LLM, que es el sistema diseñado para comprender, procesar y generar lenguaje humano; pero que hay muchas otras formas de aplicarla. Por ejemplo, contó, en la Fundación Sadosky diseñaron una señal sonora para un pozo petrolero, con rebote de onda, para predecir cuánto combustible quedaba.
Además, docentes de la UBA -comentó- diseñaron frases determinadas, hechas con IA, para medir la fluidez lectora de sus alumnos. “Esos son buenos usos y los separo por completo de las LLM. Me preocupa su uso en el aula, ya que están cercenando nuestra capacidad de pensar”, alertó Schapachnik.
El profesor de la UBA contó un ejemplo, donde tres grupos de alumnos debían hacer una presentación sobre temas de actualidad. El primer grupo podía guglear la información, el segundo usar aplicaciones como ChatGPT y, el tercero, solo podía armar su trabajo con recuerdos propios de la materia. “Cuando fue la presentación, el grupo que usó ChatGPT no recordaba lo que habían escrito”, indicó.
Finalmente, Fernando Schapachnik indicó que los niños y jóvenes deben ampliar su imaginario, principalmente, a través de la lectura. Los libros fomentan la imaginación y la creatividad. “Leer es un esfuerzo. Por eso, invito a los padres a resistir esa tentación, a encontrarles (a sus hijos) otras actividades lúdicas que despierten la creatividad y favorezcan la socialización”, recalcó.


