Roberto Arancibia: “La pérdida de masa muscular también tiene implicancias cognitivas”
La sarcopenia es una enfermedad que se caracteriza por la pérdida -progresiva- de la masa, la fuerza y la función de los músculos esqueléticos. Esto, puede estar asociado al envejecimiento, el sedentarismo o la mala nutrición. Roberto Arancibia, doctor de la Clínica Recuperación de Lesiones (CRL), comentó cómo las personas mayores (sobre los 60 años), pueden evitar la aparición de esta deficiencia.
Además, este mal diagnóstico puede provocar fatiga, problemas de equilibrio y riesgo de caídas. Por lo tanto, se recomiendan ejercicios de fuerza y una dieta rica en proteínas. “Pero, la pérdida de fuerza y masa muscular se pueden trabajar en cualquier momento. Y mientras más temprano, mejor. Por ejemplo, el ejercicio que hacemos cuando jóvenes se transforma en una cuenta de ahorro”, señaló el facultativo a TXS Health.
Por otro lado, si las personas no hicieron algún tipo de actividad física durante su vida, tampoco está todo perdido. “En cualquier momento se puede empezar a fortalecer el músculo. La idea es hacer ejercicios de fuerza para ayudar a prevenir la sarcopenia. O, en caso de que esté instalada, ayudar a tratarla de mejor forma”, añadió el doctor Arancibia.
Para el doctor de la CRL, mantener masa muscular es clave, ya que permitirá tener autonomía durante la vejez. “Entonces, no se trata solamente de tener fuerza para poder levantar o mover un mueble, sino que te va a permitir mantener actividades básicas de la vida. Te va a dar autonomía y dignidad, porque, finalmente, si pierdo fuerza voy a depender de otras personas”, indicó.
Riesgo emocional
Roberto Arancibia comentó -además- que la falta de masa muscular también puede afectar el estado mental y emocional de las personas. “Esa es una realidad. O sea, la pérdida del músculo también tiene implicaciones cognitivas. El músculo no es solo un elemento externo, sino que también secreta mioquinas y proteínas que actúan a nivel cerebral”, destacó.
“Nunca es tarde para comenzar a moverse. Las personas mayores lo necesitan. No es necesario pasar a ser un deportista de alto rendimiento, es simplemente salir de ese hábito sedentario. Y eso siempre tiene que ser gradual. Aunque lo ideal es verlo con un profesional, ya que se puede dirigir mejor el ejercicio, las personas pueden comenzar con cosas básicas en su casa, como sentadillas o ejercicios para los brazos. Hay que prevenir la sarcopenia, para tener mayor autonomía y dignidad”. Roberto Arancibia, doctor de la Clínica Recuperación de Lesiones.
Finalmente, el médico especialista en recuperación deportiva señaló que se recomienda (a los adultos mayores) realizar 300 minutos de ejercicio a la semana, es decir, 42 minutos por día, algo absolutamente posible. Por ejemplo, se sugiere una sesión de calentamiento (giro de cuello, círculo de hombros y movilidad de muñecas y tobillos. Tras eso, fuerza y resistencia (mancuernas ligeras o botellas CON agua). Y, finalmente, sentadillas, flexiones y elevación de piernas, entre otros.

